Cada vez vivimos en un mundo más diverso y diferente, por lo que las empresas deben saber adaptarse de una forma muy orgánica a ello. Las marcas tienen una gran responsabilidad de cara a los consumidores, por lo que deben ser capaces de promover campañas y representaciones de todos los grupos de personas que existen de una forma respetuosa y consciente, no meramente superficial.
Para que el marketing y la publicidad sean realmente inclusivos no sólo basta con mostrar la diversidad de las personas, sino que debe desligarse de la perpetuación de estereotipos y prejuicios y de la invisibilización de determinadas personas, apostando por una representación genuina de la diversidad cultural, social y personal que permita una capacidad de identificación más fuerte respecto a nuestro público.
¿Por qué es importante realizar una publicidad inclusiva?
La publicidad y el marketing inclusivos son aquellos que permiten lanzar un mensaje publicitario de una empresa representando a toda la diversidad de personas que existen en nuestra sociedad, fomentando de esta forma la inclusión y la no discriminación de las personas, generando un cambio en las conciencias.
Todas las etnias, personas con discapacidad, comunidad LGTB, personas de diferentes edades, de diferentes tipos de cuerpo, de diferentes géneros… deben estar representadas, pues esto repercutirá positivamente en los consumidores que cada vez están más concienciados con la equidad y con consumir productos acordes a sus valores. Pero, además, también repercutirá en la percepción que tiene el público de la marca, creando una reputación, una identidad mucho más respetuosa.
Es importante utilizar este tipo de publicidad porque la tradicional es muy simplista, basada en estereotipos y poco representativa de la sociedad general. Refuerza ideas erróneas, limitaba la representación real de los consumidores, además de provocar su rechazo y, por tanto, dañaba la reputación que tiene la marca. Hoy en día hay una mayor conciencia respecto a esta cuestión, pero, en muchos casos, se ve forzada, pues hay empresas que se suman a este carro porque saben las repercusiones positivas que tiene, pero realmente no está comprometida con esos valores. Por ello, es importante que las empresas integren esta equidad y esta forma de hacer publicidad como parte del esqueleto de la empresa y no como un complemento que usar en días importantes.
¿Qué pueden hacer el marketing y la publicidad?
Para poder contribuir a una publicidad y marketing diverso, las empresas pueden llevar a cabo multitud de estrategias.
- Debemos empezar por escuchar a los distintos grupos de personas que existen en la sociedad. Es muy recomendable que los diversos grupos se sientan no sólo representados, sino involucrados en todo el proceso creativo, que se les escuche, que se tenga en cuenta sus preferencias a la hora de desarrollar una campaña, pues esto es lo que permitirá tener una representación lo más fiel posible a estos individuos.
- En segundo lugar, debemos tener en cuenta que la diversidad no sólo debe ser incluida, sino debe ser auténtica y profundizada. No podemos utilizar la inclusión como una mera estrategia de marketing que permita obtener el apoyo de las personas, sino que debemos optar por mostrar la diversidad con trasfondo, sin reducirlo a meras superficialidades.
- Tercero, una cuestión en la que fallan muchas empresas es centrarse en mostrar estereotipos de género asociados a las personas. Cuando hacemos publicidad no debemos enfocarnos en mostrar las características de un individuo de un grupo o de otro, sino que debemos mostrarlo como personas que tienen sus propios intereses, personalidad y habilidades y no hacer generalizaciones, simplemente mostrar a las personas en contextos diversos de su vida diaria como haríamos con los grupos representados tradicionalmente.
- Por último, a la hora de realizar una campaña es importante analizarla y evaluarla desde el punto de vista de los grupos que hemos representado. Si es posible, es recomendable hacer pruebas para ver cómo las personas de los grupos representados perciben la campaña para evitar que el contenido que vea la luz se perciba o se interprete de manera errónea.
La inclusión no es solo una moda a la que las marcas se deban sumar, sino que es una necesidad que surge en un mundo cada vez más diverso. Las marcas deben ser capaces de mostrar la realidad y la percepción de todos los consumidores, lo cual repercutirá en una mejor relación con las personas y en una mejor aceptación lo que mejorará a la empresa en términos de imagen.
Sin embargo, esto no es lo más importante, sino que lo es el hecho de que las personas se sientan representadas con aquello que perciben diariamente, independientemente de su origen, edad, cuerpo, género… Las empresas que sean capaces de identificar las necesidades de su público objetivo y representarlas de forma fiel serán aquellas las que consigan una mejor conexión a largo plazo.







